Así se vivió la Asamblea Latinoamericana de Capuchinos en el Convento San Pío de Pietrelcina

Nuestra Custodia del Norte de México vivió un momento histórico al ser sede de la XII Asamblea Latinoamericana de los Capuchinos (ALAC), recibiendo a 39 hermanos ministros de nuestra Orden, en el Convento San Pío de Pietrelcina.

{flike}

Por: Fray José Armando Leyva Martínez

En un clima de gran fraternidad y dispuestos a compartir la experiencia y visión sobre nuestra vida de trabajo como frailes menores capuchinos, durante los días del 6 al 10 de Julio, nuestros ministros provinciales y custodios latinoamericanos hicieron de esta Asamblea un momento de reflexión sobre propuestas que permitan vivir nuestro carisma religioso de manera renovada y profética en el mundo actual, que espera de nosotros un testimonio coherente y creíble, capaz de iluminar la dimensión humana del trabajo.

En esta Asamblea estuvo presente nuestro ministro general, fray Mauro Jöhri, así como los consejeros generales de nuestra Orden para las lenguas española y portuguesa, los frailes Hugo Mejía y Sergio Dal Moro. Con el apoyo de cuatro conferencias relacionadas con nuestro carisma y la dimensión del trabajo se crearon espacios de diálogo, reflexión, análisis y propuestas como hermanos latinoamericanos para la próxima celebración del VIII Consejo Plenario de la Orden (CPO) que tiene como tema “La gracia de trabajar” y se celebrará dentro de los meses de Octbre y Noviembre próximos. En el próximo Consejo Plenario estarán reunidos frailes de todo el mundo que buscarán dar respuestas y propuestas concretas para esta importante dimensión de nuestra vida con el fin de renovar nuestra forma de vida hacia el bien de la Iglesia y del mundo.

Es importante destacar que un fraile de nuestra Custodia, fray Ricardo Guadalupe Valadez Martínez, participará en el VIII Consejo Plenario de la Orden como delegado de nuestra Conferencia de Capuchinos de Centroamérica, El Caribe y México. Oremos por él y todos los hermanos que estarán reunidos en el próximo CPO.

Damos gracias a Dios Padre por esta Asamblea vivida, que es histórica para la vida de nuestra Orden y Custodia. Al mismo tiempo agradecemos especialmente a los hermanos del Convento San Pío de Pietrelcina, por su generosa labor como anfitriones de nuestros miembros de ALAC, y a todos los amigos y bienhechores en Nuevo León que con gusto compartieron los alimentos con sazón regiomontano para nuestros hermanos latinoamericanos. ¡Paz y bien!

 

{fcomment}