En el nombre sea de Dios.- El hábito capuchino

Por Fray Patiño

No es tan romántico llevar un hábito franciscano. Es común que cuando caminamos por la calle con la túnica café, cuerda y sandalias, las miradas se enfoquen en nosotros e incluso, no nos sorprende, que nos digan cosas como: “ya están pasados de moda”, “mira, llevan faldas”, “monjes” entre otras cosas.

Sabemos que la mayoría de estas personas desconoce nuestro estilo de vida, igual y, como somos a veces los únicos que nos identificamos en la calle como miembros de la iglesia, descargan en nosotros sus sentimientos adversos contra ella.

Los orígenes son un poco menos difíciles, el hábito de los capuchinos fue la causa de que nos llamaran así; algunos estudiosos hablan de que somos una orden que bautizó el pueblo. Alrededor de 1550, cuando la orden iniciaba su crecimiento en Italia, los niños veían desde lejos a los frailes que se acercaban a su población, entonces empezaban a gritar “i cappuccini, i cappuccini!”, es decir, los capuchinos, les decían así por la capucha que tenía el hábito y que usaban para cubrirse del frío en aquellas heladas tierras italianas, no era exactamente el nombre que tuvimos en un inicio.

Mucho antes, san Francisco de Asís, inmediatamente después de escuchar el llamado que Dios le hacía, decide seguir a Jesús pobre, adopta entonces una túnica con capucha que se ciñe con una cuerda a la cintura, procura que sea de tela vil o sayal de manera que nadie desee traer esos vestidos, y se descalza (2Cel 22). Este sería el hábito franciscano, que incluso se habla de él como en forma de cruz y del color de la hermana tierra, es un vestido de alguien que hace penitencia, que está en camino de conversión contante.

El hábito es pues un signo de consagración, un testimonio de pobreza y del deseo de ser un hermano menor, un servidor de todos. Si llegan injurias o insultos por su causa, pues deberíamos de sentirnos dichosos, con el solo vestido estamos predicando algo que mueve el corazón de las personas, algo que les habla de una vida distinta, de un abrazar un estilo que va contracorriente. San Francisco recomienda que debemos de tener cuidado de que lo exterior realmente sea signo de lo interior, de una desapropio de las cosas y de los halagos.

Que el Padre Bueno nos siga concediendo la dicha de ser instrumentos de su gracia en medio de la dificultad, poder predicar con el exterior el ideal de un interior de minoridad y humildad; que el hábito siga siendo signo de que la paz es posible en medio de tanta guerra, que el amor que Dios nos tiene es más grande que cualquier cosa, que la pobreza es el camino que lleva al encuentro de las cosas que no se pueden comprar, de aquellas que no se ven pero que son lo esencial. En el nombre sea de Dios.

10 comentarios
  1. Sergio Zavala
    Sergio Zavala Dice:

    Excelente artículo amigo me hace recordar que la mayoría en ocasionessolo nos fijamos en lok exterior y criticamos y juzgamos y ko nos damos cuenta de lo interior

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  2. Cati Garcia
    Cati Garcia Dice:

    Me gusto mucho el articulo, gracias por compartir, y el lo personal me gusta mucho la ideología franciscana y la me emociona tanto ver a los frailes franciscanos ya que me transmiten tanta paz y el amor a Dios y a la vida.
    Siempre estan presentes en mis oraciones para que sigan y perseveren en el camino de la santa vocación.
    PAZ Y BIEN

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  3. Fr. Nolberto Emilio Bernales Aguilera.
    Fr. Nolberto Emilio Bernales Aguilera. Dice:

    Nosotros usamos el hábito gris en semejanza y color a la ceniza de penitencia que aparese en la sagrada escritura y también al color de hna ave la Alondra más el escapulario que sale de los hombros y cae al suelo centimetros antes que termine el hábito junto con la capucha más el cordón franciscano .

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  4. Fr. Nolberto Emilio Bernales Aguilera.
    Fr. Nolberto Emilio Bernales Aguilera. Dice:

    Nosotros usamos el hábito gris en semejanza y color a la ceniza de penitencia que aparese en la sagrada escritura y también al color de hna ave la Alondra más el escapulario que sale de los hombros y cae al suelo centimetros antes que termine el hábito junto con la capucha más el cordón franciscano . No usamos calzado.

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  5. Marta Marti
    Marta Marti Dice:

    Como hermana de un Franciscano, Fr. Tony Marti me siento
    Muy orgullosa de poder compartir este escrito tan bello que usted Fray Patino ha publicado. Con mucho gusto lo he enviado a muchas de
    Mis amistades para que entiendan lo que ser Franciscano significa. Que Dios los siga ayudando a llevar su mensaje y su Fe a todas las personas.

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  6. Sergio
    Sergio Dice:

    Me alegra muchísimo este artículo,es una gran verdad lo importante del buen ejemplo con el hábito!!!! Tanto insistió San francisco en esto que me alegra en gran forma,pues aquí en argentina pocos frailes visten su hábito,a tal punto que si lo cruzas por una Calle,nunca lo Reconocerías!!! Y que bien trae el llevarlo consigo,pues al ver a un hno fraile con su hábito,puedes sentís deseos de un saludo,una confesión,una bendición y nuestra vocación a esto tiende,a heredar una bendición! !! El apostolado del buen ejemplo,cuantas vocaciones nacieron por ver a 1 o 2 frailes caminando devotamente!!! Paz y bien y adelante con este apostolado!!!

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