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El juramento del Presidente

 

Por: Fray José Luis Villarreal, OFM Cap.

Hermanos y hermanas,
¡Paz y bien!

Muchas impresiones han provocado en México los resultados de las elecciones para Presidente. Al darse a conocer el triunfo del Sr. Andrés Manuel López Obrador; algunos han reaccionado con gran alegría y esperanza, mientras que otros esperan que vendrán tiempos difíciles. Y es que es la primera vez que un candidato de izquierda accede al cargo de Presidente en nuestro país.

Ante estas situaciones, me gustaría recordar unas líneas que son parte de nuestra Constitución y que todo aquel que toma posesión como Presidente las dice solemne y públicamente:

“Protesto guardar y hacer guardar la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si asi no lo hiciere que la nación me lo demande”.

El Artículo 87 de nuestra Constitución dice que con esas palabras debe tomar protesta un nuevo Presiente. Estoy sorprendido de lo bien hecho que está este juramento, porque no se conforma con hablar de cumplir y hacer cumplir la ley, sino que también habla de la búsqueda del bien de todos, y, más aún, recuerda que es el pueblo el que lo ha elegido como Presidente y que el mismo pueblo podrá demandárselo si no cumpliera con el trabajo para el que fue electo.

Me gustaría hacer un énfasis en la parte de “… si así no lo hiciere que la nación me lo demande”. Este es un derecho de la nación. A veces parece que el derecho de las personas es a votar por el candidato que prefieran y luego aguantarse hasta que puedan votar de nuevo. Pero, en realidad, el ciudadano tiene también derecho a protestar y hacerse escuchar cuando se cometen injusticias. Lamentablemente, hay entre nosotros poca cultura de protesta, poca organización y poca disposición.

Yo no sé si el nuevo gobierno dará buenos resultados ni haré comparaciones, pero sí quiero recordar, que el día que haya injusticia en nuestro país, bajo cualquier gobierno, el pueblo tiene el derecho de decir y hacer algo al respecto. Porque el gobierno es para tí. Nunca el gobernante accede al puesto de elección para ayudarse a sí mismo o a los suyos, siempre se accede al gobierno para servir al pueblo. Ese es su propósito y es para lo que existe.

Haya justicia y paz en nuestras sociedades.

¡Que Dios los bendiga!

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